Monthly Archives: July 2016

[Poesía de Portugal] Un poema de Ana Cunha

nataliefoss

(Ilustración de Natalie Foss)

Como siempre, es un placer para mí poder presentar en este modesto espacio algunas de las traducciones que hago de poemas escritos en otros idiomas como el portugués. En esta oportunidad quiero compartir acá un poema de Ana Cunha (Lisboa, 1993), titulado “Carta a nosotros”, cuya lectura disfruté gracias a una antología de jóvenes poetas que tuve la oportunidad de adquirir en un reciente viaje a Lisboa. Sin más, mi traducción del referido poema de esta joven y maravillosa poeta portuguesa.

 

Carta a nosotros

 

Sabes,

un día tuvimos tantas galaxias por hacer implosión en nuestras manos.

Tuvimos fuerza para abrir cualquier puerta

y besábamos todo,

pequeños en un mundo tan grande.

Y juntos luchábamos con todos los demonios

enjaulados en la mente.

 

Pero ahora

liberamos todas las aves de nuestra mirada,

diciendo adiós.

 

Nuestros labios están cansados y secos.

El mundo fue nuestro, lo sabemos,

pero al poco vuelve a sernos desconocido.

Las puertas que nos juntaron cierran,

cedieron los brazos cansados,

se apodera el miedo.

 

Sabemos la verdad.

Los caminos que seguíamos ya no nos traen nada,

a no ser cenizas de lo que fuimos.

 

Tú exhalas en mí

“Todo va a estar bien”

y yo repito en mi mente

ese pequeño mantra nuestro.

 

Ahora que estas galaxias mueren

y nuestras manos se sueltan,

sé que todo es así,

morir para vivir.

 

Al final,

hay pedazos de nuestra geografía

marcados por la ausencia que cada uno deja

en la cama del otro.

Intento ver el futuro como me lo enseñaste:

exhalación en el pecho,

pies en el suelo,

ojos al frente.

 

(Traducción de Alejandro Rodríguez Morales)

El poema a tu lado

JeanLouisMeissonier

 

 

 

 

 

 

(Pintura de Jean-Louis-Ernest Meissonier)

 

Buscas el poema
y solamente después de un tiempo
te percatas
que ha estado al lado tuyo
incluso desde antes
de que iniciaras las búsqueda,
que a pesar de ello
tu mirada simplemente lo omitía.
No se trata de desprecio
sino de descuido,
aún así sus letras
reciben dóciles
el movimiento de tu mano
que las coloca en la página
para que no vuelvas a perderlas de vista.

(Alejandro Rodríguez Morales)