Monthly Archives: January 2014

Estática

tv460

 

Un televisor

puede jugarnos

una mala pasada,

perderse las imágenes

y dejarnos apenas

su triste estática,

monótona, nostálgica.

Así perdí también

tantísimas imágenes

con tu partida

que apenas me dejó

la distorsión, el ruido.

 

(Alejandro Rodríguez Morales)

Ecocardiograma

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Pintura por Pavel Sokov

Ecocardiograma

 
Crees que nadie puede saber

lo que hay en tu corazón

hasta que te practican un ecocardiograma transesofágico.

Entonces una pequeña cámara

te va dejando al descubierto.

Sientes una serpiente fría

viéndote con su único ojo,

deslizándose lentamente

por el sendero de tu garganta,

bajando hacia tu pecho.
 

Se dice que también somos

aquello que comemos,

pero intentamos digerir

y es imposible,

la serpiente ha comprado ya

su boleto de retorno

y en ese momento

deseamos regurgitar

como lo hacen las serpientes.

Lo que no podemos asumir

se nos convierte en vómito.

Y sin embargo llega

y te deja al descubierto.

 

Pensé que mi corazón

se vería negro,

el sopor de la anestesia

me impidió constatarlo;

te olvidas casi siempre

de aquello que un día

te vió tal y como eras,

sin adornos y sin filtros

(a este tipo de aparatos

no les interesa Instagram).

 

No quise preguntarle a la cardióloga,

pero estoy seguro

que mi corazón era negro.

 

(Alejandro Rodríguez Morales)

Todos estamos heridos

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Ilustración: “Poeme maudit” de Santiago Caruso

Todos estamos heridos

Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura.

Porque todos estamos heridos

Alejandra Pizarnik

pero no todas las heridas son iguales,

hay heridas más profundas que otras,

heridas causadas por armas diferentes

como el abandono o el olvido

o el desamparo

o el filo perfecto de la indiferencia

o el plomo implacable del desamor;

no todas las heridas son iguales,

incluso hay heridas que no cicatrizan nunca,

que apenas pueden cubrirse

con la gasa de las distracciones,

y así se nos pasa la vida

desangrándonos sin que nadie

pueda siquiera darse cuenta.

(Alejandro Rodríguez Morales)